
STEM EN EL IES PROFESOR JUAN BAUTISTA
9 junio, 2026El programa Aldea en Onda JuanBa
11 junio, 2026Relatos realizados en las clases de Lengua Castellana, con la Profesora Ana Curquejo, con el grupo de 3º de Diversificación, dentro del Programa de AuladJaque:
El ajedrez y la guerra
En la guerra de Vietnam, entre todas las cruzadas, fogueos, heridos y trincheras, permanecía un juego de mesa antiguo que la guerra no opacó: el ajedrez; un juego antiguo de sesenta y cuatro casillas y treinta y dos piezas (ocho peones, dos torres, dos caballos, dos alfiles, un rey y una valiosa reina).
En los tiempos libres de trinchera o guardia, los soldados jugaban a este mítico juego de mesa, haciendo menos pesado el tiempo.
Pero, a veces, el juego sale del tablero, y en una misión para deshacerse del comandante vietnamita, se dio la casualidad de que a este le hicieron en la vida real un jaque mate, ya que le rodearon y, como en el ajedrez, no tuvo sitio donde moverse sin ser capturado.
Hugo Jiménez
Ajedrez
En el instituto Profesor Juan Bautista, a los alumnos de 3º ESO de diversificación, el ajedrez les parecía un juego aburrido, hasta que un día la profesora «Curchi» les llevó un tablero antiguo al aula. Era diferente, con piezas desgastadas y un aire distinto.
Natalia fue la primera en mover su primera pieza y las luces empezaron a parpadear. Al avanzar los peones, se oían pasos a lo lejos y, cuando atacaban, parecía que todo temblaba…
De repente, ¡el aula desapareció! y cada uno de la clase se convirtió en una pieza: Emma era el rey; Natalia, la reina, y los demás torres, caballos, alfiles y peones… Se escuchó una voz que les dijo: «Si perdéis, no vais a salir».
Asustados, empezaron a jugar en serio. Aprendieron a pensar antes de actuar y a trabajar en equipo. Emma lideraba los ataques, mientras que los demás protegían a Natalia.
Tras una partida intensa, lograron hacer jaque mate. Todo se volvió blanco y despertaron en el aula como si nunca nada hubiera pasado.
Desde ese día, nadie volvió a decir que el ajedrez era aburrido, porque sabían que, en ese tablero, cada partida podría ser una aventura.
Natalia Muñoz.
El niño y el ajedrez
Un niño iba todas las tardes a casa de su abuelo para practicar al ajedrez. Conforme iba creciendo, iba aprendiendo estrategias y aprendía día a día cada vez más, hasta que llegó un día en el que se sintió preparado para apuntarse a un torneo y su abuelo acabó por acompañarlo para ayudarlo y aconsejarlo.
El torneo era internacional, iba gente de todas partes del mundo. En la primera ronda le tocó contra un chino, pero no tuvo nada que hacer contra él. Iban pasando las rondas y llegó la gran final y le tocó contra el antiguo campeón del torneo.
Su abuelo le dio una estrategia y le dijo al oído: “cubre al rey con los peones y ataca con las otras piezas”. Le hizo caso y en treinta segundos le hizo un jaque mate que le hizo proclamarse ganador del torneo.
Manuel Jiménez



